Il pisello...
Leyendo algunos de los post anteriores me he dado cuenta de que a veces dan la sesaciòn de ser un poco activistas, algo reaccionarios, quizà para algunos demasiado... Y como hay momentos para todo, hoy he decidido dedicar el post a menesteres un poco màs prosaicos, aunque el concepto de prosaismo siempre dependerà del lector, y nunca del escritor...
En el ùltimo post hablé de huevos, en este no me alejaré demasiado de ese concepto... Les
suena de algo palabras como pito, nabo, pepino, pajarito, flauta, chorizo, salchicha, morcilla, verga, camote, gusano, garrote, picha, manguera, micrófono, pija, cuca, nona, pistola, plàtano, verija, polla, (pollòn, pollita, pollote...) cola, rabo, falo, cipote...?? Sì, son palabras que usamos para referirnos a ese, a veces, gran desconocido que es el pene, que segùn el Diccionario de la Rea
l Academia de la Lengua Española se trata del "Órgano masculino del hombre y de algunos animales que sirve para miccionar y copular"... En italiano también existen muchas maneras de llamar a este elemento, a priori interesante, de la anatomìa masculina: zucchino, pompilio, vanga, ernesto, tromba, tronchetto, legno, begon, cannellone, matitta, marruggio, fava, capuocchio, fusile, fungo, nervo, ucello, cazzo, o mi preferido, pisello, que significa guisante, y no se refiere precisamente a las dimensiones...Cierto, sin sonrojamientos, en este post se va a hablar de pollas, o es que me van a decir que esa parte de la anatomìa masculina no les interesa?? Mentiroso el que diga que no, porque sé lo que piensan... La polla forma parte importantìsima en nuestras vidas, todos tocamos al menos una a diario (beato aquel que pueda tocar màs de una...) de hecho sòlo tendrìamos que remitirnos a la definiciòn de la Real Academia, que dice que entre otras cosas sirve para miccionar, es decir, mear, por tanto, a no ser que seas un absurdosexual de estos modernos que se sientan para mear, todos los dìas te coges la polla una media de 7 veces, sin contar otros menesteres... Yo reconoz
co que mi interés hacia esta parte del ser humano varòn ha crecido en los ùltimos tiempos, en parte contra mi voluntad... Desde siempre me han atraido mucho los culos de los tìos, no puedo negarlo, pero gracias a Lorena Berdùn y su programa 2 Rombos, mi interés se ha desviado hacia otro punto: el dedo ìndice... Sì, sì, el dedo ìndice, resulta que en uno de sus programas, la Berdùn planteò una teorìa que va circulando por ahì, que tiene màs de leyenda urbana/bulo que de teorìa, que dice que el tamaño de el pene en erecciòn es igual al tamano del dedo ìndice multiplicado por 1,23... Después de ese dìa, ya no soy el mismo, y no hago sino fijar
me en los dedos ìndices de los tios, intentando averiguar si màs o menos conviene, para luego dirigir la mirada, siempre de forma muy discreta, al paquete y certificar la teorìa... Y es que, siendo sincero, el tamaño me ha dado siempre igual, es una cosa en la que no me he fijado especialmente nunca, pero debo reconocer que ùltimamente y casi sin querer me interesa, es màs, me importa... Pero no voy a teorizar sobre el miembro viril, sobre tamaños o cosas por el estilo, no voy a hacer una oda al falo, ni dedicarle una obra de teatro, una canciòn o una poesìa, de eso se han encargado otros, simplemente hablaré del pisello romano y por extensiòn del italiano, es decir, de mi experiencia fàlica en el paìs transalpino...A priori, una polla es una polla, aunque me van a permitir que la llame pisello, y hable de ella con género masculino (dado el contexto...) Cierto que no hay dos iguales, cierto que hay algunos con màs o menos carne, con màs o menos venas, con màs o menos prepucio, pero en el paìs de los cannelloni, la mayorìa poseen caracterìsticas comunes. En cuanto al color, decir que son en su mayorìa blancos, o a lo sumo, de color claro, los hay grandes, aunque son màs abundantes los de tamano medio - bajo... En su mayorìa no han sufrido una circuncisiòn y poseen màs bien poco vello pùbico, situado sobre todo sobre el mismo, con una forma generalmente triangular... Suelen estar acompañados (que no acampanados...) por un buen par de... testiculos, generalmente sin presencia de vello... Es muy fàcil verlos, casi en cualquier rincòn te puedes encontrar a alguno que no tenga reparos a la hora de mostrarte sus atributos, aunque suele ser muy difìcil tocarlos... Estàn siempre duros, una ventaja para segùn qué menesteres, pero la misma cualidad que les da la dureza, les confiere otra no tan positiva: son muy frìos... De todos los que he podido observar de màs o menos cerca, hay uno que me ha vuelto loco y que se ha convertido en mi preferido... No sé exactemente qué es lo que me atrae de él, lo que sì es cierto es que para mì, a pesar de sus proporciones màs bien ajustadas, me parece una verdadera obra de arte, juzguen ustedes mismos... "Il mio pisello preferito"

0 Comments:
Posta un commento
<< Home